jueves, 6 de octubre de 2016

PRIMERA INFANCIA



Lo que ocurre con los niños y niñas en los primeros años de vida tiene una importancia fundamental tanto para su bienestar inmediato como para su futuro. Si en los primeros años de vida un niño recibe el mejor comienzo, probablemente crecerá sano, desarrollará capacidades verbales y de aprendizaje, asistirá a la escuela y llevará una vida productiva y gratificante. Sin embargo, a millones de niños y niñas alrededor del mundo se les niega el derecho a alcanzar todas sus posibilidades.
 Es necesario que cada niño y niña reciba el mejor comienzo en la vida –su futuro y, en realidad, el futuro de sus comunidades, de las naciones y del mundo entero, dependen de ello.
 Todos los años, decenas de millones de lactantes alrededor del mundo comienzan una extraordinaria carrera: de indefensos recién nacidos se transformarán en niños activos de corta edad, preparados para ir a la escuela. Y cada año, muchos carecen del amor, de la atención, de la crianza, la salud y la protección que necesitan para sobrevivir, crecer y desarrollarse. Cada año mueren cerca de 10 millones de menores de cinco años de edad y más de 200 millones no desarrollan todo su potencial,  simplemente porque ellos o sus cuidadores carecen de las condiciones básicas necesarias para sobrevivir y prosperar.
  

lunes, 3 de octubre de 2016

CONCEPCIÓN DE INFANCIA SEGÚN JEAN PIAGET

 Una teoría del desarrollo humano, por la misma naturaleza de nuestra especie, no puede ser exclusivamente una teoría sobre la naturaleza. La plasticidad del genoma humano es tal, que no existe una forma única en la que el ser humano se desarrolle y que sea independiente de las oportunidades de realización proporcionadas por la cultura en la que dicho ser humano nace y crece. Como sabemos por los trabajos realizados en perinatología y antropóloga desde hace dos décadas, el punto crítico en la evolución del primate que produjo la especie Homo tuvo lugar en el momento en que la cultura adquirió un papel fundamental en la transmisión de instrucciones sobre la adaptación, en vez de estar inscritas exclusivamente en el código genético. No quiere esto decir que el hombre no dependa de su genoma, lo cual implicaría claramente una concepción megalomaníaca de la cultura. Más bien, lo que supone es que existe una gran variedad de ajustes realizados gracias a la plasticidad del genoma humano, y que las culturas prescriben/proporcionan vías de desarrollo entre estas posibilidades. El problema no es «Naturaleza versus Cultura», sino que se trata, como Peter Medawar ha señalado en alguna ocasión, de que cada una contribuya un cien por cien a la varianza. Decir que una teoría del desarrollo es «independiente de la cultura» es hacer una afirmación absurda. El lenguaje mismo con el que se hace esta afirmación muestra este ámbar cultural.

PROCESOS HISTÓRICOS DE LA INFANCIA

PROCESO HISTÓRICO DE LA INFANCIA
EL MUNDO CLÁSICO
Grecia
En Atenas se instauraron las primeras escuelas para los hijos de los ciudadanos libres, en donde podían aprender todas las ciencias y artes de la época.
En Esparta se preparaba a los niños desde pequeños para la guerra, sacrificándose los débiles y deformes.
Roma
Aparece la Patria Potestad que establece una serie de derechos y deberes con los hijos, lo que evolucionará  a una mayor responsabilidad, en la crianza y educación de los niños en cada familia.
LA EDAD MEDIA
Principios de la edad media
Los niños y niñas se consideraban propiedad del padre, objetos de negocio, intercambio o venta. La infancia era corta, hacia los 7 años empezaban a trabajar y a realizar vida de adultos. Las condiciones de vida eran duras, pues el hambre, el clima y las epidemias, impedían que llegaran a la vida adulta.
Mediados de la edad Media
Se organiza el periodo de “aprendiz” en los oficios. Se inician con algunas escuelas para hijos de nobles y burgueses, aparte de las establecidas por los clérigos.
LA EDAD MODERNA
S. XVI y XVII
Con las ideas renacentistas aparecen las primeras escuelas organizadas, a las que asisten las clases más acomodadas.
S. XVIII
A partir del cambio que se dio en el periodo de la ilustración y la revolución francesa, crece la preocupación por la infancia, en paralelo, con la mayor consideración que van obteniendo ya todos los ciudadanos, como sujetos con derechos y libertades.
LA ÉPOCA CONTEMPORÁNEA
S. XIX
La revolución industrial, supone para la infancia, un periodo de explotación en el ámbito laboral. En la segunda mitad del siglo, muchos países se preocupan por establecer leyes de protección a la infancia. A finales del siglo, las niñas se incorporan a la educación, pero de forma diferente a los niños.
S. XX
La sociedad internacional establece una primera declaración (Declaración de Ginerbra) para proteger a la infancia. En 1959 las Naciones Unidas Proclaman la Declaración de los derechos del niño, que 30 años después se convierte en una convención. Las niñas, al menos en las declaraciones internacionales y las leyes de los distintos países ya son iguales que los varones en sus derechos.

CONCEPCIÓN DE INFANCIA

Para el estudio de la disciplina, es necesario considerar las diversas concepciones de infancia que se han dado a través de la historia y cómo es la representación de una construcción social propia del paradigma de la modernidad que se ha vuelto esencial para las sociedades.
La infancia, como categoría, se caracteriza por ser histórica y social, construida junto y desde los grupos humanos, pero, además, determinada por quienes abordan su estudio desde sus diversas formas de comprensión de la realidad dentro de un proyecto de sociedad que se enmarca en una época particular.
Comprender las diferentes concepciones de infancia que se han dado a través de la historia, permite entender las percepciones que de la misma han existido. En estos contextos, la genealogía del campo infantil, sus reglas de constitución y sus transformaciones, permiten captar mejor sus significaciones actuales.
Desde una mirada de la antropología se alude a la concepción de infancia desde la diversidad que según (Colangelo, 2003), puede ser entendida desde tres aristas: variabilidad cultural, desigualdad social y género. La primera hace referencia a los factores sociales y culturales que determinan la constitución de una idea particular de infancia, definiendo prácticas de socialización, identificando la forma como el sujeto se inserta en el sistema social y productivo y estableciendo criterios de clasificación de los sujetos, como el de los grupos etarios, entre otros.